Juan dejó de hablar no se sabe cuando pero su voz aún retumba.A.H.R.
El sol dejó de calentar no se sabe cuando pero aún queda la esperanza.F.E.
El caballo dejó de relinchar no se sabe cuando pero se amustió aún más.E.A.E.
Todas las noches en la ciudad se puede vivir un cuento. A.A.
En una ciudad es más fácil vivir, pero todas las noches no se pueden ver las estrellas.M.S.
Todas las noches inhóspitas hay que vivir en una ciudad nueva.E.A.E.
Todas las noches al acostarme vivir me parece un milagro y la ciudad en la que vivo un paraíso. R.M.
Todas las noches, nostalgias, amores, azares viven en la ciudad.A.A.
domingo, 19 de diciembre de 2010
Cinco años de lecturas....
Tras estos días, desde aquí mis mejores deseos para todos vosotros y los vuestros, nos embarcaremos en nuestro quinto año de Club de Lectura con nuevas lecturas y por tanto nuevos sueños, mundos, ideas y retos.
Arriba está el resultado de un Taller que desde mi punto de vista nos ha tocado con una varita. Como un mago Rafael Martos nos abrió la chistera al mundo de la palabra, y nos demostró que podemos hacerlo, podemos escribir.
Os animo a que dejéis en el blog vuestra opinión sobre el Taller de Escritura Creativa.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Reflexión y comentario de.... Conchita Tarazona

Cada día nos levantamos con las noticias que van ocurriendo, casi todas son malas y aunque no queramos nos afectan, pero no era de esto de lo que yo quería escribir sino de las pequeñas cosas que nos ocurren cada día. Tenemos nuestra familia, la sonrisa de nuestros nietos, a nuestros amigos y como disfrutar de la naturaleza, pasear por el campo y descubrir las primeras flores, mirar como corre el agua por el río disfrutar con el sol y otras muchas cosas, aprender a bailar, a pintar, relajarte con el yoga una partida de cartas, en fin que hay muchas cosas para ser optimistas y ser felices.
martes, 16 de noviembre de 2010
Carlos Recomienda...

Nos ha llegado una propuesta. Dice, es un libro "delicioso" (palabra de crítico literario que a él le parece rara, no la usaría... pero, es un libro que lo disfrutas en cada página, que te hace sentir la pasión de "ella" por los libros es... un libro delicioso.)
Lo publicó Anagrama y Quinteto ahora lo pone a nuestra disposición en bolsillo.
En octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática, extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al librero Frank Doel volúmenes poco menos que inencontrables que apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos. Veinte años más tarde, continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia exfusicéntrica y llena de encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestra vida los libros... y las librerías. 84, Charing Cross Road pasó casi inadvertido en el momento de su publicación, pero desde la década de los setenta se ha convertido en un verdadero libro de culto a ambos lados del Atlántico.
Helene Hanff fue una escritora estadounidense; nacida en Filadelfia, Pennsylvania, el 15 de abril de 1916 y fallecida en New York, el 9 de abril de 1997. Es conocida por ser la autora del libro 84 Charing Cross Road, en el que se basó una obra de teatro, un episodio de una serie de televisión y la película del mismo nombre.
Su carrera, que la llevó de escribir obras que no se llegaron a estrenar a ayudar a crear algunos de los primeros dramas televisivos o a volverse una especie de profesional del New Yorker va mucho más allá del encanto de un solo libro. Llamó a sus memorias (1961) Underfoot in Show Business, y narraba la lucha de un escritor joven y ambicioso que se quería hacer un lugar en el mundo del teatro de Nueva York en los cuarenta y los cincuenta. Trabajó como publicista y gastó muchos veranos en el circuito del "sombrero de paja" a través de la Costa Este de los Estados Unidos, escribiendo obras que serían admiradas por algunos productores de Broadway pero que por alguna razón nunca llegaron a ver la luz.
Escribió y editó escritos de una gran variedad de dramas televisivos tempraneros, producidos fuera de Nueva York, todo el tiempo intentando huir de lo que ella llamaba "uno de los 999 de 1000 que no se vuelve Noël Coward." Cuando la producción televisiva se movió a California, su trabajo decayó poco a poco, y acabó trabajando para revistas, y finalmente en los libros que forjaron su reputación.
Publicado por primera vez en 1970, 84 Charing Cross Road narra sus 20 años de correspondencia con Frank Doel, el principal vendedor de Marks & Co., una librería londinense, del cual ella dependió para conseguir los oscuros clásicos y los títulos de la literatura británica que despertaron su pasión por su autodidactismo. Llego a estar íntimamente relacionada con las vidas del personal de la tienda, enviándoles comida durante la escasez de la postguerra y compartiendo con ellos los detalles de su vida en Manhattan.
Debido a dificultades financieras y su aversión a viajar, pospuso su visita a sus amigos en Inglaterra hasta que fue demasiado tarde; Doel murió en diciebre de 1968, y la librería terminó por cerrar. Hanff visitó finalmente Charing Cross Road y la vacía (pero aún en pie) librería en el verano de 1971, un viaje grabado en su libro de 1973 The Duchess of Bloomsbury Street.Más tarde se obsesionó con el erudito británico Sir Arthur Quiller-Couch lo que quedóo reflejado en el libro llamado Q's Legacy (El legado de Q). Escribió otros libros como Apple of My Eye (La manzana de mis ojos) , una guía idiosincrática de Nueva York, y A Letter from New York (1992) (Una carta desde Nueva York), cuyas negociaciones la dieron un espacio en la BBC, en la Hora de las mujeres entre 1978 y 1985.
En la película de 1987, 84 Charing Cross Road, Hanff fue interpretada por Anne Bancroft, mientras que Anthony Hopkins hizo el papel de Frank Doel. Anne Jackson había interpretado anteriormente a Hanff en 1975, en una adaptación del libro para la televisión británica. Ellen Burstyn interpretó el mismo papel en Broadway en el Teatro Nederlander en Nueva York.
Hanff, que nunca ocultó su afición a los cigarrillos y martinis, desarrolló diabetes, que fue lo que causó su muerte. El edificio de apartamentos donde vivió, el 305 E. de la calle 72 ha sido llamado "Charing Cross House" en su honor. Una placa de bronce junto a la puerta principal conmemora su residencia y la autoría del libro.
Espero que os guste!!
miércoles, 13 de octubre de 2010
Microrrelatos premiados en el concurso de microrrelatos IASS 2010

COSAS DE VIEJOS
No quería sentirse un viejo inútil y, ante el desafío de algo tan difícil como era encontrar realmente una aguja escondida en un pajar, imaginó todo tipo de actuaciones posibles. Revisar la paja, brizna a brizna, tal vez con la ayuda de un imán; incluso prender fuego al pajar y después aventar las cenizas. Pero se deprimió profundamente al comprobar…¡que no era capaz de recordar siquiera dónde estaba el pajar!.
Respiró hondo al darse cuenta de que sólo era un mal sueño y nadie le había pedido siquiera que buscase una aguja. Lo comprendió cuando su nieta le despertó diciéndole, entre lágrimas, que no le hacían caso los compañeros de clase. Y se sintió de nuevo seguro, importante, arraigado en la vida, observando el interés con que la niña le escuchaba los pequeños trucos de sociabilidad que había aprendido en sus años mozos.
EL SUEÑO
Teníamos la vida por delante, llena de ilusiones y proyectos. Todo se rompió, de pronto, una grave enfermedad y una muerte inevitable. Yo lo miraba con ojos que ya no veían, hubiera querido abrazarlo para que nuestras almas se fundieran. Pero no pudo ser, lo envolvieron en sábanas blancas y lo sacaron de aquella habitación que ya era la suya.
Pasaron muchos años, un día mientras yo dormía, él vino. Vestía de blanco, como se fue, vino a darme ese abrazo que yo tanto ansiaba. Un dulce abrazo vestido de ropa blanca.
ABUELA SORPRENDIDA
La abuela, como otras veces, se encontraba al cuidado de sus nietos gemelos de cuatro años.
Llegó la hora de la siesta y no callaban, decidió compartirla con ellos y, con un poco de suerte, igual llegaban a dormirse; pero ellos a lo suyo, no callaban.
Había tenido un “gatico” buenísimo, que jamás les arañó, que jugaba con ellos, pero hacía unos meses que había muerto, y les habían dicho que estaba en el cielo.
Juan le dijo a José: ¿Qué te parece si esta tarde nos morimos un rato, nos subimos al cielo a jugar con Misy y luego nos bajamos?. José le dijo: Vale.
La abuela no podía creer lo que estaba oyendo, los dejó solos, pues sus conversaciones no eran aptas para mayores.
HISTORIA DE UNA NIÑA

Llegó la primavera, y en una celda más grande que las otras, salió una reina; al salir se dio cuenta de que no era como las otras, sino más grande. Sabía que había otra reina y una de las dos tenía que irse. Se le unieron varios zánganos y obreras cargadas con miel y polen para el nuevo panal. Antes de irse, las exploradoras se adelantaron a explorar el campo y encontrar un nuevo emplazamiento donde poder tener un lugar digno para empezar una nueva colmena.
¿UNA CASUALIDAD?

Los erizos antes, no eran como los de ahora. Tenían un pelaje suave y se dejaban acariciar con ternura. Por eso, cuando alguien encontraba uno se lo llevaba a su casa, lo metía en una jaulita preciosa y le daba de comer durante el resto de la vida del animalito. Sólo que, en tan amable situación, nadie pensaba en la reproducción de la especie y cada vez había menos. Por no se sabe qué mutación genética, uno de ellos nació como los que ahora conocemos. Y a la madre, la comadrona, el padre y cuantos fueron a visitar a la familia a partir de entonces, les produjo tanto miedo ver el aspecto intolerante del nuevo que a todos, todos, se les pusieron los pelos de punta para siempre.
Y resultó práctico a la hora de defenderse. Así que aquella mutación genética tal vez no fue una casualidad, porque permitió la supervivencia de la especia, sin cariños opresores.